Utilizar una cubierta eléctrica para cerrar la piscina cuando no se usa ayuda a mantener la seguridad y a conservarla limpia durante la noche. Sin embargo, es fácil instalar una cubierta y dar por hecho que siempre funcionará.

Las cubiertas que ofrecemos son productos de alta calidad y cumplen muy bien su función. Pero, como cualquier equipo eléctrico, necesitan revisiones periódicas y la reparación de los problemas que aparezcan para prolongar su vida útil.

Actuar con rapidez ante una avería evita que un problema pequeño se convierta en uno mayor. También aporta tranquilidad al saber que la cubierta seguirá funcionando y ofreciendo la barrera de protección que necesita la piscina.

Por eso no solo ofrecemos cubiertas, sino también un servicio que incluye dos visitas al año para limpiar la piscina y revisar los equipos, comprobar su funcionamiento y resolver las incidencias que se detecten.

Entre los problemas que pueden abordarse con estas revisiones y tareas de mantenimiento están los siguientes:

  • La limpieza a fondo puede prevenir la suciedad y los problemas de higiene
  • Se pueden ajustar las fijaciones que estén flojas
  • Se pueden reparar las zonas con desgaste

Estas actuaciones mejoran el rendimiento inmediato de la cubierta y ayudan a mantenerla en buen estado. También pueden prolongar su vida útil.

¿Cuánto debería durar una cubierta de piscina?

Por lo general, las cubiertas duran entre cinco y siete años, aunque algunas pueden durar diez años o más.

Esto depende de varios factores. El primero y más importante es la calidad inicial del producto. Al ofrecer cubiertas de alta calidad, buscamos que puedas utilizarlas durante mucho tiempo.

El clima, los niveles de contaminación y la frecuencia de uso también influyen, pero el mantenimiento es un factor esencial.

La combinación de calidad y mantenimiento periódico ayuda a que la cubierta funcione correctamente durante más tiempo, con una buena relación entre coste y duración y una piscina limpia y protegida durante muchos años.